A comienzos de año, un grande anunció que este sería su último año como tenista profesional. Marat Safin, el carismático ruso, ganador de dos Grand Slam y 15 torneos en total de la ATP, está jugando ya sus últimos torneos en el tour.
Hoy se despidió de Montreal tras caer en tres sets ante el francés Gael Monfils por 6-2, 3-6 y 6-2. Marat está actualmente ubicado en el puesto 61 del ranking y no consigue un título desde el Abierto de Australia 2005, título que fue su segundo Grand Slam después de haber ganado el US Open en el año 2000.
Ambos títulos fueron conseguidos de manera brillante. En el primero, a sus 20 años, venció en la final a Pete Sampras en una actuación soberbia por parte del ruso, pues lo hizo en sets corridos. 6-4, 6-3 y 6-3 fue el resultado. Dejó a todos los espectadores asombrados, pues nadie pensó que podría vencer con tanta claridad al favorito de todos.
Desde ese momento, los medios comenzaron a decir que él era el futuro del tenis, el próximo número uno del mundo. Marat llegó a ser el primero, sin embargo no pudo terminar el año en esa posición. En total estuvo 9 semanas (no corridas) como número 1.
Luego llegaría a tres finales de Australia en el 2002, donde perdió con Thomas Johansson; en el 2004 fue Roger Federer el vencedor. Finalmente, en el 2005, se alzaría con el triunfo.
Ese título fue muy especial para el ruso. Venció a un bastante joven Novak Djokovic en primera ronda, luego a Mario Ancic en tercera, a Dominik Hrbaty en cuartos, a Federer en semifinales y al australiano Lleyton Hewitt en la final. Es el partido de semifinales el más recordado por todos y denominado uno de los mejores partidos en la historia del torneo. Fueron 5 sets de altísimo nivel por parte de ambos jugadores, el resultado final sería de 5-7, 6-4, 5-7, 7-6(6) y 9-7. Federer tuvo incluso un match point en el tie-break del cuarto set. Muchos dicen que en este partido, jugado precisamente en el día de su cumpleaños, Safin finalmente mostró el juego que de él se esperaba. Ganaría la final en 4 sets ante el local Hewitt.
Además de sus títulos personales, también consiguió dos títu
Es que Marat es un jugador de un talento increíble, que sin embargo no logró los triunfos que todos predecían después de ese triunfo en el US Open. Lo que falló en él fue su mente y su dedicación, y eso no es ningún secreto. Safin siempre ha mostrado su temperamento, tanto en la cancha como fuera de ella. Ha roto cientos de raquetas, durante partidos oficiales y entrenamientos; así mismo, no duda en expresar sus malestares en las conferencias de prensa.
En muchas ocasiones lo hemos visto perder un partido por culpa de su temperamento, por sus reclamos al árbitro le han puesto muchas advertencias y multas. Sus gritos, en ruso, español e inglés son habituales durante sus partidos. Nunca esconde su frustración y su molestia.
Su dedicación, o mejor dicho, su falta de ella, es también algo de lo que se ha hablado mucho. Sus constantes salidas, su gusto por la vida nocturna, sus hábitos personales y hasta sus novias. Un jugador con estas características, y sin el increíble talento del ruso, jamás hubiera llegado hasta donde Safin llegó.
A Marat Safin lo vamos a extrañar. Su talento, su juego, su personalidad, sus comentarios, sus gritos, y hasta sus raquetas rotas. Que debió llegar más lejos, tal vez, que pudo lograr más títulos, puede ser. Pero Safin fue como tenista lo que quiso ser, y eso bastó y sobró para cautivarnos. Y desde acá le pediría que no se retire, pero una vez más, no somos quien para discutir sus decisiones. Es un grande, y lo será siempre.


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